Panorámica de la Ciudad de Coímbra (Portugal)

Ciudad de calles estrechas, patios, escaleras y arcos medievales, Coímbra fue la cuna del nacimiento de seis reyes portugueses y de la primera dinastía, así como de la primera Universidad de Portugal y una de las más antiguas de Europa.

Coimbra es una pequeña ciudad que escala una colina a orillas del río Mondego. En lo más alto de la colina está la Universidad. Descendiendo desde la Universidad vemos una madeja de calles que rodean la Vieja Catedral hasta llegar al río, o orillas del cual está la Baixa, la principal zona comercial de la ciudad. Al oeste del casco histórico está Rua Visconde da Luz y a continuación Largo da Portagem, una calle repleta de cafeterías.

Para subir a la parte alta recomendamos ir por el Arco de Almedina que nos permite cruzar la vieja muralla de Coímbra. A partir de ahí empieza la vieja ciudad llena de calles históricas repletas de escaleras.
Los romanos llamaron a la ciudad, que se erguía por una colina sobre el río Mondego, Æminium. Más tarde, a medida que aumentó su importancia paso a ser designada por Conímbriga. En el 714, tras la conquista musulmana de la península ibérica, la ciudad fue parte de Al-Ándalus con una importante comunidad mozárabe y pronto se convertiría en un lugar estratégico comercial entre el norte cristiano y el sur árabe. En 1064 la ciudad fue reconquistada por Fernando I de León.

Coímbra renace y se convierte en la ciudad más importante al sur del Duero, capital de un vasto condado gobernado por el mozárabe Sisnando Davídiz. Con el Condado Portucalense, el conde Enrique y la reina Teresa la convirtieron en su residencia, y vería nacer entre sus seguras murallas al primer rey de Portugal, Alfonso I de Portugal, que la nombraría capital del Condado, en detrimento de Guimarães. Hasta 1255 Coímbra no perdió este privilegio, cuando la capital portuguesa pasó a ser Lisboa.

En el siglo XII, Coímbra presentaba ya una estructura urbana dividida entre la ciudad alta, designada por Alta o Almedina, donde vivían los aristócratas, los clérigos y, más tarde, los estudiantes, y por Baja, la zona del comercio, los artesanos y los barrios junto al río.

Desde mediados del siglo XVI la historia de la ciudad gira en torno a la Universidad de Coímbra, y a partir del siglo XIX empieza a expandirse más allá del casco amurallado, que llega incluso a desaparecer por las reformas llevadas a cabo por el Marqués de Pombal.

La primera mitad del siglo XIX, tras tiempos difíciles para Coímbra, con la ocupación de la ciudad por las tropas de Junot y Massena, durante la invasión francesa y, posteriormente, la extinción de las órdenes religiosas. Sin embargo, en la segunda mitad de este siglo, vería recuperar el esplendor perdido: en 1856 surge el primer telégrafo eléctrico en la ciudad y la iluminación a gas, en 1864 es inaugurado el ferrocarril y 11 años después nace el puente férreo sobre las aguas del río Mondego.
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Acerca de Aníbal Clemente

Web Oficial del Historiador del Arte, especializado en Patrimonio Cultural, viajero e investigador incansable. Extremeño de pura cepa, amante de su tierra, de los viajes, de lo Retro, de los videojuegos y del conocimiento de las Artes, la Arqueología, la Tecnología y las Ciencias en general.

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